Descodificación Biológica

“El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él”

Miguel de Unamuno

La autoestima es un concepto confuso y analizado ampliamente desde la psicología.  Todos, en algún momento, hemos escuchado esta palabra alrededor nuestro, en los típicos consejos de amigas o amigos “tienes que subir tu autoestima, tú vales mucho para tener la autoestima por los suelos”. Pero, por mucho que se utilice esta palabra, no siempre el afectado es consciente de que lo es, del significado, ni mucho menos cómo mejorarla.

Podemos definir la autoestima como una autoevaluación en base a unas cualidades que provienen la experiencia, pensamientos y sentimientos que hemos tenido a lo largo de nuestra vida. Es esa voz interna que se empieza a formar en nuestros primeros años de vida por medio de la educación que vamos recibiendo de nuestras figuras de autoridad (padres y profesores principalmente) que nos dice lo bueno o lo malo, que nos castiga o premia, afectando a nuestra valía, nuestras relaciones, a nuestro trabajo, a nuestro trabajo, prácticamente a todos los ámbitos de nuestra vida.

 

Una autoestima positiva es un requisito imprescindible para una vida plena. Poseer una autoestima equilibrada permite que una persona encuentre recursos suficientes para afrontar los retos de la vida, vencer las dificultades y tomar decisiones de forma autónoma.

Una baja autoestima es un elemento debilitante que impide que las personas desarrollen todo su potencial. Algunas características indicadoras de una autoestima baja, son:

  • Visión negativa de la vida
  • Bajo rendimiento, potencial infrautilizado
  • Actitud perfeccionista
  • Inestabilidad emocional
  • Frustración, indefensión, culpa, justificación
  • Pesimismo, inseguridad, desconfianza
  • Miedo a tomar riesgos, resistencia a los cambios
  • Sentir que nadie nos quiere o que somos indignos de ese amor
  • Dependencia, dejar que otros tomen las decisiones
  • Miedo al ridículo.  

Un punto favorable es que la autoestima no es algo inamovible, sino que está expuesta, de forma natural, a múltiples modificaciones a lo largo de nuestra vida ya que va cambiando la percepción que tenemos de nosotros mismos. Con los recursos adecuados es relativamente sencillo mejorar la autoestima.

Desde la Descodificación biológica se realiza el acompañamiento a encontrar el origen de los bloqueos emocionales transitando aquellas situaciones que quedaron sin concluir y que iniciaron un programa de repeticiones inconscientes insatisfactorias. Se aprende a crear esos recursos que le permitan establecer sus objetivos, ideales, proyectos y deseos que le proporcionen bienestar emocional equilibrando su autoestima.

La vida es un regalo que hay que disfrutar.